viernes

YES, YES, YEEEES!!!!!


Finalmente sí. Finalmente se va a cumplir uno de mis mayores sueños de los últimos 4 años: volver a pisar Londres! -Quien dice sueños dice locuras, porque la verdad es que se parece más a esto último. Claro que "obsesión" tampoco estaría mal... Pero da igual!- Todo ha salido bien. Nos vamos... Aunque faltan todavía unos días....

lunes

CINEMA DE ENSUEÑO

Ternura, amistad, amor al cine...

Alegría de vivir rodeado de los tuyos...

Poesía en imágenes...

Un homenage en mayúsculas hacia el séptimo arte...

domingo

HISTORIAS DE CUNA

De cuando estaba en la cuna no recuerdo nada.

Pero, quien no ha sufrido y ha tenido que aguantar estoicamente las historias de cuando era un bebeno?

No, no me he equivocado. Un día oí a una prima de prima -viva la familia!-, hablando de la "bebena", refiriéndose a su hermana que estaba por nacer. Desde entonces he adoptado esa curiosa forma para referime a los "niños de teta", me suena entrañable, familiar y sobretodo muy divertido.

Pues bien, a lo que íbamos. No os ha pasado nunca que vuestra madre ha empezado a contaros batallitas de cuando no os habían salido los dientes? En mi casa ha sido un tema recurrente y os aseguro que con la edad que tengo, me ha contado muchas cosas, y visto lo visto no hago más que ponerme algo roja de vergüenza.

Resulta que yo era una bebena bastante "cabronceta". De esas que solo quieren que sus papás estén pendientes de ella. Forma parte ya de mi historia vital, las anécdotas con los vómitos por llantinas memorables, los pucheros y las rabietas constantes, el no querer comer aunque estuviera muerta de hambre... Vaya una niña de armas tomar. De esas de estrellarlas contra la pared (siempre en sentido figurado, que a mi no me gusta la violencia), cuando te dan el numerito en cualquier momento y en cualquier lugar. Con lo pacífica que soy yo ahora...

Cuando yo todavía estaba en la cuna, mi madre era aficionada a ponerme "musiquilla". En mis mas tiernos meses de vida, la madre que me parió me ponía los Beatles, Luís Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat, Jarcha,... Vaya, lo mas "in" del momento. Como buenos "papás modernos" y "rogillos", como diría mi padre, en mi casa sonaba la música todo el día. Y ahora, cuando me voy acercando peligrosamente a los treinta, aún tengo lejanos recuerdos sonoros de aquella época. Y lo más curioso del caso es que me encanta escuchar toda esa música. Si cierro los ojos me veo "pequeñaja", corriendo descalza y con los "picos" por el pasillo de nustro antiguo piso, donde viví hasta cumplir los cinco añitos.

Hace unos días, intentando poner orden a los discos duros de mi PC, encontré una canción que ya no me acordaba que tenía. Es por eso que hoy echo la memoria hacia atrás y me acuerdo de cuando era un renacuajo. Para grata sorpresa mía, encontré la discografía entera de los andaluces Triana, unos sevillanos que causaron furor a mediado de los 70. Esta canción me lleva más de 25 años atrás, convirtiéndose en la banda sonora de un tiempo en que todo era más fácil. Un tiempo en el que la única preocupación era tener a tu mamá cerquita y donde los días olían a leche, colonia fresca y tenían el sonido de las primeras risas y los besos sonoros.

"Yo quise subir al cielo para ver /y bajar hasta el infierno para comprender/qué motivo es/que nos impide ver/dentro de tí/Dentro de tí/dentro de mí./Abre la puerta niña/que el día va a comenzar/se marchan todos los sueños/que pena da despertar./Por la mañana amanece/la vida y una ilusión/deseos que se retuercen/muy dentro del corazón./Soñaba que te quería/soñaba que era verdad/que los luceros tenían/misterio para soñar./Hay una fuente niña/que la llaman del amor/donde bailan los luceros/y la luna con el sol./Abre la puerta niña/y dale paso a la luz/mira que destello tiene/esa nube con el sol./Por la mañana amanece/la vida y una ilusión/deseos que se retuercen/muy dentro del corazón./Hay una fuente niña/que la llaman del amor/donde bailan los luceros/y la luna con el sol."

miércoles

DE LIBROS Y PELÍCULAS

Algunos pensareis que soy una pedante. Aunque aquí y en este preciso momento quiero dejar claro que para nada es mi intención. Simplemente, que en este país, no está de moda eso de editar los guiones de las películas. Eso obliga, a los freakys como yo, a buscarse la vida y echar mano de internet. Resulta que hace años, en mi primer curso de doctorado, me emperré en hacer un trabajo sobre La Edad de la Inocencia, de Martin Scorssesse, basada a su vez en la novela de Edith Wharton. Literatura y cine han ido siempre cogidos de la mano, y si tenia la novela y la película, era casi obligatorio poder trabajar con el guión original. A agarrarse los machos: la única trascripción que encontré fue en inglés. Vaya marrón! Y yo con mi “inglish pitinglish” precario y chapucero intentando poder comparar la novela con el guión. Sin comentarios. Si alguien ha intentado alguna vez leer y entender un escrito en inglés, sabrá perfectamente qué quiero decir. Pues bien, con esas limitaciones, me empapé de la novela y la película hasta las trancas y venga... Casi dos meses moviéndome por la Nueva York de finales del XIX, volviéndome aún más loca, si cabe, de lo que ya estoy normalmente. Y por eso este fragmento. Una pequeña muestra más de mis muchas y variopintas locuras. Para mí, una de las mejores escenas de esta historia de apariencias, costumbres, pasiones enterradas, amores no correspondidos, vanidades mal llevadas y sobretodo, uno de los mejores trabajos visuales del maestro Martin Scorssesse.
PD: Lo repito de nuevo: freaky porque el fragmento me ha sido imposible encontrarlo en español, pero venga gente.... Que hay que internacionalizarse un poco!
PD2: El “Narrator” en la versión inglesa era Joan Woodward, en la española, Nuria Espert.
PD3: No os perdáis su espectacular banda sonora. Una obra de arte en sonidos, del gran Elmer Bernstein
PD4: Y ya termino... No tiene desperdicio la escenografía y el vestuario absolutamente exquisitos que se muestra en todo el metraje. A destacar el repaso por la pintura de Bouguerau, para quedarse “patidifusa”.
NARRATOR
He had heard her name often enough during the year and a half since they had lastmet. He was even familiar with the main incidents of her life. But he heard allthese accounts with detachment, as if listening to reminiscences of someone longdead. But the past had come again into the present, as in those newly discoveredcaverns in Tuscany, where children had lit bunches of straw and seen old imagesstaring from the wall .
[Archer walks down the path and sees the pier and house in front of him. He sees a woman with her back to the shore, leaning against a rail. He stops, unable to go on. It's Ellen. She looks out to sea, at the bay furrowed with yachts and sailboats and fishing craft. He does not move. Ellen does not turn. A sailboat glides through the channel between Lime Rock lighthouse and the shore]
NARRATOR
He gave himself a single chance. She must turn before the sailboat crosses the LimeRock light. Then he would go to her. [He looks to the boat. It glides out on the receding tide between the lighthouse and the shore. He watches as the boat passes the lighthouse. He looks at Ellen, she has not turned. Archer walks away]

domingo

UNA...


Una obsesión de infancia...
Una obsesión de adulta...
Una posible escapada...

Una incógnita...

sábado

PALABRAS, PALABRITAS, PALABROTAS Y PALABREJAS (1)

Desde que era muy chiquitina, siempre decía que quería ser como mi tía. He aquí una de mis mayores locuras, que empezó siendo una niña y terminó siendo algo claro y contundente para mi yo actual.
Y mi tía era... profesora de lengua y literatura. Yo seguí sus pasos, por lo menos en el echo de matricularme en la facultad de letras y estudiar filología. En el resto me planté. No soy profesora, no creo que vaya conmigo. Me gusta leer y escribir, y aunque enseñar debe ser una experiencia bastante gratificante... ahí no he llegado todavía. Y si soy sincera, tampoco creo que quiera llegar nunca. No va conmigo. No creo que tenga el suficiente temple para enfrentarme a una clase llena de alumnos y sentir la responsabilidad de que si no lo hago bien, repercutirá en ellos. Para hacer las cosas a medias, o mal echas, mejor no empezarlas.
Algunos piensan que es de locos, pero una de las lecturas más gratificantes, es la de los diccionarios. Te plantas delante de él, cargada de dudas e ignorancias y poco a poco te enseñar como eres. Sí, parece extraño, pero es así. Una lengua implica una manera de ser y de ver el mundo. El uso que se hace de las palabras, de las frases echas, como se construyen enunciados... Forma parte de nuestra cultura, nuestra manera de ver el mundo y también de entender la vida. Por eso a mi me gusta ir aprendiendo palabras nuevas cada día, porque así se conoce mejor tu entorno. Por que se acaba cumpliendo la frase que tantas veces nos dijo una profesora en la facultad: “Todo aquello que no puede ser nombrado, que no puede ser explicado con palabras, no existe”.
Aquí os dejo algunas de las palabras que más me sorprenden. No me he fijado en su significado, solo en cómo suenan. En cómo hay que articular sus sonidos, para que lleguen a salir de nuestra boca. Las palabras son pequeños-grandes tesoros a nuestro alcance y a veces no les damos todo el valor que se merecen.

Pizpireta, lamparón, cuchufleta, traspié, perspicaz, cantimplora, tragaluz, chirimoya, membrillo, lagartija, peripuesta, empollón, carcamal, amanecer, salpicón, zurra, escarabajo, trompicón, testarudez, zócalo, liviano, zozobrar, trasnochar, vilipendiar, mocho, patidifuso, payaso, onomatopeya, obtuso, recalcitrante.

miércoles

DICEN QUE EL TIEMPO...

Dicen que el tiempo cura las heridas de la mente. No es verdad. El tiempo solo las maquilla, las cubre con un leve velo. Pero las heridas no desaparecen. Siempre quedarán fijadas en la memoria. Heridas que son recuerdos de unos tiempos falsamente felices en los que crees tocar el cielo. Triste espejismo que termina convirtiéndose en una agonía infinita, una prisión de pensamientos que te reduce a un abismo que no parece tener final. Durante unos meses que parecen años te conviertes en un autómata, un ser sin alma enemigo de tu propio yo. Es difícil explicar con palabras qué se cocina en ella. Qué se cuece en una mente traicionera, hiriente pero ante todo, extraña al cuerpo que la contiene. Todo pasa a tu alrededor, como si tal cosa. El sol sale cada mañana, cada día te despiertan sus rayos, pero no reaccionas a su luz ni a su calor. Tu gente continua con su rutina diaria. Todo parece igual a tu alrededor, pero tu mente sigue sin ser tuya. No se puede describir esa sensación, pero si cierras los ojos e intentas recordarlo, aún puedes sentir esa angustia. Tu cerebro se convierte en una especie de cd, que al meterlo en la minicadena, empieza a dar vueltas y más vueltas, como un torbellino, sin atinar a dar con la pista que tu quieres escuchar. Así funciona tu mente, que ya no es tuya, y que decide ir por libre. Todo por culpa de unos gestos de aparente compresión y ternura, por culpa de de unas falsas palabras dulces. Lo que al principio parecía un espejismo, acaba convirtiéndose en una maldición. Al final desaparece. Se marcha. Sale para siempre de tu vida. Crees que no lo vas a poder resistir. Que tus piernas no van a sujetar todo el peso de tu ser. Pero estás equivocada. Un día sale la luz de nuevo y te das cuenta que sigues viva. Viva de nuevo, pero no la misma de antes. Algo se ha roto dentro de ti, y en el proceso de reconstrucción has dejado espacio para algo más de lo que se perdió.

martes

DE COSTUMBRES, VICIOS Y LOCURAS

Mejor no fijarse en lo que dicen el diccionario de la RAE y el María Moliner. Estoy segura que no se escapa ni Dios. Y es que el "vicio" no está muy bien visto. Acabaría pensando que soy una mala persona por admitir que los tengo, y que de algunos de ellos, incluso me siento orgullosa. Por eso yo reivindico la necesidad de que existan. Sin algunos de ellos nuestra vida seria muy aburrida. Y es que mis pequeños vicios (algunos sanos, otros no), son los causantes de mis "pequeñas" locuras. De echo no estoy revelando ni diciendo nada nuevo no creéis? O es que vuestros pequeños vicios del día a día no son vuestras pequeñas "locurillas"?
¿Entoces yo que acabo siendo? ¿Una viciosa o una loca? Pues... Ni una cosa ni la otra, creo yo... Claro que los "vicios" son muy diferentes y es difícil ponerlos todos en el mismo saco. ¿O esque fumar y morderse las uñas tienen el mismo "valor vicioso"?
Y las terceras en discordia en este asunto son las costumbres. En el fondo, vicios leves, tocados de cotidianeidad. Tomarse un café diario en tu terraza favorita; pasarse con los pasteles quando hay alguna celebración; ser una fanática de los gintonics más geniales de la ciudad; fumarse un cigarrillo con el café de la tarde... Somos animales de costumbres, y yo lo reconozco, también esclavos de nuestros vicios. A mi no me importa decirlo. Tengo vicios, sí! Y qué pasa! Un día de estos, y con más tiempo, os los iré contando...
Y vosotros, ¿tenéis vicios, locuras o costumbres?

domingo

QUÉ MAL TRATAN LOS DICCIONARIOS A LA LOCURA...

[locura] Sustantivo Femenino

1. Trastorno o perturbación patológica de las facultades mentales.
2. Hecho o dicho imprudentes, insensatos o poco razonable que realiza una persona de forma irreflexiva o temeraria.
3. Afecto, interés, entusiasmo o intensidad muy grandes que se siente por alguien o hacia algo.
4. (col.) de locura Que es extraordinario, por ser muy bonito, muy grande o muy importante, o está fuera de lo que se considera normal o común.
5. con locura Muchísimo, en extremo.
6. Antiguamente se utilizaba este término para expresar los trastornos de espíritu. Actualmente apenas se utiliza en Psicología y se ha sustituido por el término psicológico "psicosis". (locura)

sábado

¿YO LOCA? ¡PUES CLARO QUE SÍ!

La cursi niña Marisol machacó el subconsciente de este país durante muchos años con la pegajosa cancioncilla de “La vida es una tómbola”.
Hay que joderse... Y es que en el fondo tenía algo de razón. Solo algo, porque que sea una tómbola le toca a una las narices. Dejar que una ruleta decida por ti es algo frustrante. A mi siempre me ha gustado más el Parchís. Claro que la bofetada a veces es aún más grande. Avanzas dos casillas, viene un cabrón y te come las fichas. Tu erre que erre intentando avanzar y viene otro y te va arrastrando para atrás sujetándote por los pantalones. Qué hacer cuando tú intentas levantar la cabeza y algunos de los que te rodean se emperran en agachártela de nuevo? Como sobrevivir en un mundo desordenado, y lo que es aún peor, lleno de locos con apariencia de cuerdos? Existe el orden dentro del caos? La tierra nació del caos, o eso dicen los expertos. A mi que me registren porque no voy a ser yo quién lo ponga en duda. Pero partiendo de la base que sin caos no hay orden, puede estar uno cuerdo en un mundo patas arriba?
Pues yo me planto y digo que no. Es imposible. Yo estoy loca, mi vecina está loca, mis amigos están locos, tú estás loc@. Todos estamos loc@s! Y ahora que venga quien quiera y me lo discuta. Qué es la vida sino estar loco e intentar amoldar tu locura a la de los demás y a la del mundo que te rodea?
En el fondo todo es un torbellino de pensamientos, acciones, situaciones y demás, que están muy lejos de llegar a ser algo parecido al orden. No nos engañemos. Esto es lo que hay. Por más que nos quieran vender la moto todos estamos tocados por la locura, la idiotez, la inseguridad, el miedo y todo eso que visto des de fuera a veces da tanto miedo. Nos guste o no hay que vivir con ello y tirar pa’ lante.
Y para locas, yo de las que más. Como decía no se quién hace no sé cuantos años.... “Quién esté libre de culpa (en este caso tradúzcase por locura) que tire la primera piedra”.
Aquí me tenéis, intentando escarbar en mi locura y en lo que me rodea. O seamos prácticos. Echémosle la culpa a los demás y rindámonos a la evidencia de que es este mundo es el que está loco. Porque a veces, vivir, es intentar estar un poco cuerdo en un mundo lleno de locos.