Cada año lo esperamos. Después de la verbena de San Juan, que aquí se celebra a lo grande, llega el momento del festival que ya nos sumerge directamente y por ley, en el verano. Llevamos ya dos días, pero esta noche va a ser mi estreno. El miércoles no me llamaba especialmente la atención las actuaciones programadas, y anoche, el horario del trabajo me lo impidió. Y es que este año ya llega a la quinta edición. Cinco años en los que aunque viva en provincias, he tenido la oportunidad de disfrutar de grandes conciertos, y encima lejos de las grandes multitudes sofocantes y de los precios abusivos de las entradas. Por los diferentes escenarios que se disponen a lo largo de puntos emblemáticos de la ciudad, hemos tenido la gran suerte de ver actuar a artistas de la talla de: Lluís Lach (aunque a mi personalmente no me gusta, pero no hay que desmerecerlo), Paco Ibáñez, Miguel Poveda (que presentó su disco Desglaç, en el que mezclaba flamenco y poesía catalana, y que fue uno de los mejores conciertos a los que he asistido en toda de mi vida), Jorge Drexler (recién galardonado en los Oscar de Holly
wood por su canción en “Diarios de Motocicleta”), Jay Jay Johanson (uno de mis ídolos musicales y que no me he cansado de pinchar su música en todos los años que he estado colaborando y trabajando en la radio local), Refree, Facto Delafé y las Flores Azules (simplemente maravillosos), Ariel Roth, Jaume Sisa, Toti Soler y Ester Formosa (con su maravilloso espectáculo M’aclame a tu), Javier Muguruza, Albert Pla (con una gracia y un saber hacer que tira de espaldas)... entre muchos otros. Han sido cuatro ediciones en las que la ciudad se volcaba enteramente a la música. Todo el mundo iba, y sigue yendo, como loco por la calle, cuando se acercan las ocho de la tarde. Queda el tiempo justo para ir a casa, darte una ducha rápida, ponerte una ropa mona para lucir divina y tomarte una cena rápida a base de un bocadillo socorrido o un par de piezas de fruta y un yogurt fresquito. Durante una semana vives así. A salto de mata. Sin saber exactamente si tienes cosas pendientes que hacer, si tenías una cita con alguien un día determinado a una hora determinada... Todo parece que se para y tu vida rutinaria se convierte en algo llevadero, agradable, divertido, sorprendente, emocionante... Porque no sabes qué te vas a encontrar en el escenario esa noche. Y esa incertidumbre, esa ignorancia, ese no saber lo que vas a ver y escuchar, es lo que hace que la experiencia sea aún más gratificante.
Y con esa dulce incertidumbre que nos acompaña año tras año, me planto yo hoy ante mi primera tarde-noche de festival. A partir de las ocho y seguramente hasta más allá de las 12 ó la 1 de la madrugada, caminaremos por una ciudad medio a oscuras, tocada por los calores nocturnos y que se mueve a susurros por sus calles, hasta llegar a los escenarios en los que ver nuevas propuestas musicales. Los protagonistas de la velada serán los ingleses I Fagiolini, grupo vocal que presentarán un espectáculo basado en piezas del renacimiento español, la mayoría de ellas compuestas en la corte de Valencia, a finales del siglo XV y que se convirtió en un foco creativo de gran innovación e importancia a nivel europeo. Tendremos que salir corriendo de ese concierto, pues a las nueve y media y a una considerable distancia, se plantan en el escenario los franceses Nouvelle Vague especialistas en versiones de la era punk y postpunk, siempre a ritmo de jazz, swing y sonidos jamaicanos, siempre con conciertos acústicos y de pequeño formato. Y rematan la noche, alrededor de las once y media, los barceloneses Love of Lesbian, uno de los grupos más innovadores y frescos del panorama pop español. Sus letras son puro ingenio y frescura. Sus conciertos una fiesta constante y sus actuaciones un rato perfecto para deshacerse de las tensiones cotidianas (esto no lo sé por experiencia, me lo ha dicho una muy buena amiga que es seguidora suya allá donde actuan..).
Jopeta... menudo rollo os acabo de meter... parece que se me ha ido la mano y he vuelto a mis orígenes de redactora de cultura en la radio... Se me ha colado... Pero en mi defensa diré que durante dos años fui la que me encargué de escribir las crónicas del festival... lo que justifica el tono casi periodístico de la reseña de los grupos. Si es que vaya...la cabra tira al monte... y esta noche a mi me tira a los conciertos al aire libre y entre amigos... Ya os contaré como ha ido la noche de estreno....
Y con esa dulce incertidumbre que nos acompaña año tras año, me planto yo hoy ante mi primera tarde-noche de festival. A partir de las ocho y seguramente hasta más allá de las 12 ó la 1 de la madrugada, caminaremos por una ciudad medio a oscuras, tocada por los calores nocturnos y que se mueve a susurros por sus calles, hasta llegar a los escenarios en los que ver nuevas propuestas musicales. Los protagonistas de la velada serán los ingleses I Fagiolini, grupo vocal que presentarán un espectáculo basado en piezas del renacimiento español, la mayoría de ellas compuestas en la corte de Valencia, a finales del siglo XV y que se convirtió en un foco creativo de gran innovación e importancia a nivel europeo. Tendremos que salir corriendo de ese concierto, pues a las nueve y media y a una considerable distancia, se plantan en el escenario los franceses Nouvelle Vague especialistas en versiones de la era punk y postpunk, siempre a ritmo de jazz, swing y sonidos jamaicanos, siempre con conciertos acústicos y de pequeño formato. Y rematan la noche, alrededor de las once y media, los barceloneses Love of Lesbian, uno de los grupos más innovadores y frescos del panorama pop español. Sus letras son puro ingenio y frescura. Sus conciertos una fiesta constante y sus actuaciones un rato perfecto para deshacerse de las tensiones cotidianas (esto no lo sé por experiencia, me lo ha dicho una muy buena amiga que es seguidora suya allá donde actuan..).
Jopeta... menudo rollo os acabo de meter... parece que se me ha ido la mano y he vuelto a mis orígenes de redactora de cultura en la radio... Se me ha colado... Pero en mi defensa diré que durante dos años fui la que me encargué de escribir las crónicas del festival... lo que justifica el tono casi periodístico de la reseña de los grupos. Si es que vaya...la cabra tira al monte... y esta noche a mi me tira a los conciertos al aire libre y entre amigos... Ya os contaré como ha ido la noche de estreno....















