jueves

DE PRONUNCIACIONES

Los que me conocen saben de mi predilección por el inglés con acento británico. Los que lo saben, también os asegurarán que soy bastante fan de las películas british en versión original. Si eso es una manía, un gusto desmesurado, una filia incomprensible o simplemente un capricho, no estoy tan segura de tener respuesta.

El caso es que a mi padre le salí “rarita”, eso es innegable. “Rarita” porque sigue sin explicarse como una mediterránea como yo, orgullosa de serlo y además, hasta las trancas, siente predilección por ese acento que él llama “aplatanao”. Porque como dice, suena todo igual, con un tono de voz monótono y repetitivo.

No sabe mi señor padre que eso viene marcado por las diferencias tan marcadas que existen entre las lenguas: tonal el inglés, silábica el español. Fácil de decir, mucho. Pero difícil de asimilar en la práctica. Pues cuando intentas mantener una conversación en inglés, no tan solo tienes que acertar con la gramática y el vocabulario, sino también en la entonación que le das a tu discurso. Amigos míos, eso es lo más difícil. Sobretodo si al hablar en tu propia lengua eres tan expresiva (y algo exagerada, porque negarlo) como lo es servidora. Tener que reprimirte y hablar comedidamente, se convierte en un esfuerzo a veces considerable.

Y cuando tu inglés se cruza con un british, puedes tener o no la suerte de tu parte. O habla ese inglés que tú entiendes casi a la perfección: el de las películas típicamente inglesas, o te das con un canto en los dientes porque de cuatro palabras que salen de su boca solo entiendes una y media. Vaya, de esos que cuando hablan casi no abren la boquita. Y ahí vuelvo a acordarme de mi progenitor. No le negaré que tiene toda la razón del mundo. Hablan “raro”.

Si una cosa nos dificulta a los no nativos, el aprendizaje de la lengua del Bardo es que, nunca entenderé porque, casi ni abren la boca al hablar. Evidentemente existen las diferencias fonéticas (y muchas) entre el inglés y es español, pero juer… Estoy segura que si se metieran una galleta entre los dientes a la hora de hablar, casi seguro que ni tan siquiera la romperían.

Pero parece que en lo que llevo en la Pérfida, la que igual tiene que darse con un canto en los dientes con su pronunciación “se moi”. Al poco de estar en la ciudad, la partenaire de un amigo alabó mi dicción. ¡Bien! Un punto más para mi autoestima. El pasado sábado, un londoner de pura cepa, después de pasarme casi cuatro horas charlando con él y otra amiga española, me soltó lo de “You have to be very proud. Your English is really amazing” (o lo que es lo mismo “Tienes que estar muy orgullosa porque tu inglés es realmente bueno”). Dos “minipuntos” para mi vanidad. Y el otro vino el pasado martes, charlando con una chica polaca y otra brasileña criada y educada en Estados Unidos. “¿Cómo lo haces para tener una pronunciación tan pulida, siendo española?”. Eso me espetaron en los morros a los diez minutos de estar charlando con ellas en un pasillo de la facultad, esperando entrar al aula.

No tengo la menor idea. Si me pinchan para sonsacarme la información, estoy segura que no me sale ni una gotita de sangre. Será que soy rara de narices (que me da a mi que eso va a ser) y que con la coña de querer imitar el acento de las películas que me ponía en versión original en casa, se me ha pegado algo de estos British. Claro que las lagunas con la gramática y el vocabulario siguen ahí… Merodeando por el subconsciente y mareando la perdiz para que no consiga sentirme segura del todo hablando la lengua del Bardo. Pero una cosa me digo yo para mis adentros cada vez que me encallo en algo…”Si una americana sureña pudo imitar el acento british para encarnar a la más british de las neuróticas de la década de los noventa, esta menda también lo conseguirá tarde o temprano”. Quien no persigue un sueño vive sumido en la monotonía. Eso es así aquí y en la China.

Ahí os dejo una de las pruevas del delito. Mi Biblia particular para encarrilar la “English pronunciation”.



PD: Creo haber encontrado una respuesta a la pregunta sobre mi pronunciación. Respuesta que comparto con otros catalanes. Un día os la contaré……

lunes

YA ESTABA TARDANDO MUCHO

Ya iba siendo hora actualizar esto. Que me da hasta vergüenza abrir todos los días el blog y ver la misma entrada desde el día 10. Llevo ya casi 15 días en la Pérfida, después de las vacaciones de navidad, y las novedades se han sucedido bastante vertiginosamente.

Pues nada ahí vamos.

Por fin encontré piso nuevo, en el mismo barrio donde vivo ahora, pero con la ventaja que está a 200 metros de la boca del metro y a 250 del bus que me deja al ladito de la universidad. El fin de semana que viene ya estaré instaladita en mi nueva room. Algo más pequeña que la que tengo ahora en la universidad, pero muy cuca y acogedora. ¿Qué más se puede pedir verdad?

La semana pasada empecé las nuevas asignaturas en la facultad, y aunque reconozco que me van a dar mucho trabajo con infinidad de lecturas, la primera impresión es muy buena la verdad.
Una sobre cine (que ya cursé el primer semestre, pero que ahora ha cambiado de profesor y ha resultado ser un encanta de mujer, además de una excelente comunicadora); otra sobre literatura comparada que me va a exigir muchas horas de lectura, me lo veo venir; y otra sobre Londres y su representación a través de la literatura, el cine y la pintura desde el siglo XIX hasta los primeros años del XXI.
Vaya, que como siempre, me acabo liando y cogiendo asignaturas de enjundia. Como cuando estudiaba la carrera en España. Si es que a ratos parece que soy algo “masoca” para qué negarlo. Pero bueno. Ya no me puedo echar para atrás y tendré que “afrontar al toro” lo mejor posible.

En general la vuelta a la ciudad ha sido relativamente tranquila. Más de lo que me imaginaba. Eso sí, un momento de crisis inicial no me lo pude ahorrar. Pasarte tres semanas en casa, volviendo al “origen” hace que te des cuenta de lo que “tienes que pagar” para estar donde estas. Pasas de estar rodeada de gente a estar sola de nuevo. Teniéndote a ti misma casi como única compañía para hacerlo todo e ir a todas partes. Creedme, es “chungo, mu chungo”.

Pero no nos vamos a dejar vencer por los malos momentos no? Mal andaría el patio si lo hiciéramos. Como le dije a un amigo estando aún en casa, hay que intentar "no sucumbir a la apatía y a sus rémoras", a lo que él muy inteligentemente me corrigió "vencer a la apatía y sus rémoras". Pues eso. Que en ello estoy. A ver si saco mi cabezonería de serie y lo cumplo.

No os vayáis muy lejos. Prometo estar de vuelta prontito….

sábado

ME PAREZCO A...

Lo que son las cosas.... Ahora va a resultar que soy un bellezon y me parezco a todas estas actrices tan bellas.... Si es que... quien no se conforma en esta vida es porque no quiere, jur jur jur...

Sorry... Estoy en la universidad, con un dichoso teclado ingles..... Ni acentos, ni na de na.... pfffff

Por cierto... si quereis ver a que famosos os pareceis solo teneis que buscar una "afoto" vuestra y entrar a esta pagina.... A ver que os sale

:)