viernes

TOC TOOOOC, HAY ALGUIEN AHÍ???

Me da un poco de vergüenza sacar la cabeza por aquí después de tanto tiempo. Si algunos me lanzáis los leones al cuello reconozco que me lo tengo bien merecido.

Si queridos mios, sigo aquí, en Londres. Después de casi ocho meses de mi llegada. Y las cosas han cambiado bastante. Llegué sola y echa un manojo de nervios. Ahora ya no me pongo frenética cuando tengo que ir a algún sito donde no he estado nunca, o cuando tengo que acercarme a la ventanilla de correos a preguntar como mandar un paquete cargado de libros a España.

Ya no estoy sola. Porque alguien que apareció por casualidad hace ya unos cuantos meses está a mi lado y se ha convertido en una de las mejores cosas que me han pasado desde hace mucho tiempo. Alguien que poco a poco me ha ido enseñando como se vive y se piensa en esta ciudad. Que a pesar de que somos muy diferentes, podemos encontrar puntos en común. Que puedes llegar a intersarte por alguien o por algo a pesar que sea muy diferente a ti o a lo que has estado acostumbrada durante muchos años.

Este iba a ser mi último mes en Londres. Eso iba a ser así en setiembre, cuando llegué al centro de esta urbe, sola, asustada, cansada y con una maleta que me estaba matando. Pero ya no va a ser, porque la vida da vueltas a mil por hora y de la noche a la mañana tus "planes" cambian. De momento seguiré aquí durante unos meses más, a ver si el sueño londinense sigue por buen camino y no tengo que volverme a casa con el rabo no demasiado entre las patas.

Pero esta vez, la aventura londinense ya no será en solitario...