miércoles

UN MIÉRCOLES CON FERNANDO

Como no podía ser de otra manera en esta ciudad, esta mañana se ha despertado lloviendo. Bueno en realidad con ese “meamea” tan característico, que unido a la neblina que aquí debe ser monumento nacional, le da al día un tono gris y de invierno.
Ha llegado el paquete que esperaba. Meme se ha portado como una campeona y me lo han traído hasta la misma residencia. Tener que cargar con quince quilos, con los más de cuarenta que ya cargué hace diez días, ya iba a ser demasiado para el cuerpo.
Por fin tengo conmigo mis deseadas novelas de John Irving. Con la prisa que me di en pedirlos, y al final no pude meterlos en la maleta. La caja también estaba rellenita con mis gramáticas, mis apuntes de la tesina y las reseñas de bibliografía. Además, otro trocito de mi armario, que fue imposible meter en el maletón.
El día no acompañaba, pero no era plan salir echa unos zorros. Ya tuve bastante con la noche del martes que pensaba que no conseguiría bajarme la fiebre de ninguna manera. No me he calzado tacones porque todavía no tengo ningunos aquí, pero… Todo se andará. De momento me he quedado con mis zapatos rojos. Yo siempre tan discreta con los colores….
Eso sí, señoras y señores, definitivamente he recuperado el maquillaje negro para los ojos.

Hacía ya mucho tiempo que lo tenía desterrado, pero este vuelve a ser mi momento. Como decía aquella cantante “yo siempre tan discreta, arreglá pero informal”.
Hoy el día ha sido de matrimonio. Totalmente. Mi amigo Fernando y yo nos hemos pasado el día entero juntos. Por la mañana visita al hospital del ordenata… Sí, se le ha puesto malito y eso aquí es poco más que una tragedia. Hemos llegado ya a un punto en el que no se sabe si somos usuarios de la tecnología o directamente esclavos de ella. Con un poco de suerte y en el appointment del domingo, todo se solucionará.
De camino a la facultad nos hemos encontrado con esto…

Yo no había visto nunca un cine donde las películas se anunciaran así. Es que ni en el antiguo cine de mi pueblo, que no existe desde hace por lo menos quince años, anunciaban las películas de esta manera. Me da a mi que estos ingleses, tan modernos tan modernos tampoco son...
La facultad, con su torbellino característico. Miles de caras diferentes, vestimentas, acentos, edades, nacionalidades… Una verdadera torre de babel en un campus laberíntico. Para perderse como llegues por la mañana un poco adormilada.
Y la típica comida inglesa, a las doce y media del mediodía, con un simple sándwich, aquí tan en boga. Qué hartar de reír nos hemos dado al ver la hora que era. Ni nosotros nos lo podíamos creer. A la una del mediodía y ya habíamos terminado de comer. Parece mentira lo que hacen las costumbres. Aquí comemos a las doce, cuando en España, a esa hora estás por el segundo café de la mañana, y si me apuras mucho y tienes aún un poco de hambre, con un mini de queso calentito.
Pero no os penséis que hemos desaprovechado la visita a la cafetería del campus. Eso nunca!


Aquí tan aplicada, intentando entender la dichosa ficha para que te manden la tarjeta mensual del metro con un treinta por ciento de descuento. De algo tenía que servir que sea otra vez estudiante universitaria, ¿no?
Cuando vi en el formulario “+18 full time-student” por poco me atraganto con la risotada que me entró. Tengo ya unos cuantos más que 18, estaría bueno ahora que tuviera que adjuntar también una fotocopia del pasaporte.


Y ya de vuelta a casa, depués de pasarnos por el super, nos hemos encontrado con una invitación que ha sido inevitable rechazar. O es que... ¿Quién se resiste a algo como eso? Además armados con una botella de vino como íbamos?

Lo que hacen los equívocos entre lenguas... Seguro que para los inglesitos esto significa otra cosa... Pero servidora no estaba hoy como para ponerse a buscar en el diccionario... Si alguien me hecha un cable, se lo agradeceré.

Y la diversión que nos esperaba no era otra que…

Esa tarea tan sencilla pero que en un país con una climatología tan puñetera, por no decir otra palabrota, y donde además nuestro espacio vital se recude a una triste habitación de residencia universitaria, se convierte en una gran aventura. Si no me creéis. Fijaros en esto...

Y así termina una...

Tonta perdía y con la neurona algo histérica, pensando en cómo narices conseguirás que se te seque toda la ropa y que no tengas que vestirte con lo primero que pilles en el mercadillo del barrio.
Y después de la dura jornada londinense, qué mejor para reponer fuerzas que una buena cena... Vaya, la típica de todo estudiante que se precie (que para eso he dejado de formar parte del grupo social de los currantes, para volver a ser estudiante!)

Vaya... Un día en pareja con todas las de la ley. Y como ha dicho Fernando: "Solo nos falta que metamos los niños en la cama y que nos tumbemos en la cama a leer el periódico". Claro que..., si su novio se entera, que nuestro día ha sido de matrimonio bien avenido, no creo yo que se lo tome con mucha guasa...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Diversion!

Pues no te has equivocado. Significa exactamente lo que crees que significa.

Esta señal los ingleses la ponen en las innumerables ocasiones que se les ocurre agujerear la calle por la electricidad, por pintar las rallas, porque han matado a alguien y están los de atestados, o porque están cambiando las tuberias del agua victorianas, lo típico de Londres. Por esa razón han cortado la calle, y si vas en coche entonces te espera una buena dosis de "diversion" porque en las retorcidas y caóticas calles londinenses vas a perderte al estilo pasillos del Tube, sin saber a ciencia cierta a dónde vas a ir a parar ni cuando vas a llegar a tu destino. Como ves, "Diversion" va que ni pintado.

emma woodhouse dijo...

Pues vaya... resultará que no soy tan estúpida como me pensaba yo en esto del "englis pitinglish".... jijiii

Gracias por la aclaración mister... Eso me evidencia que no soy la única a la que se la puede llamar "diccionario con patas".... Un cariñoso apodo que me colgaros mis colegas hace tiempo ... XD

Grishka dijo...

Emma, me ha encantado la cita final sobre Fernando. Yo yo que he pensado ¿y quien demonios es ese? ¿De donde sale?

Lo que si he de puntualizar es que en tu pueblucho no hace tanto tiempo que no hay cine, y eso sin contar el pseudocine que montó el ayuntamiento, que mejor no recordarlo... Vi la última película ahí en mayo del 97. D eso, señora de letras, hace 11 añitos escasos. No sabría decirte si fue la última película que pusieron, pero yo acostumbraba a ir prácticamente cada fin de semana. Y la peli "de despedida" fue la durísima "Jude".
Y hablando de cine, estéticamente pues no se llevará por aquí, pero "Trophic thunder" se estrena mañana, y "Rockandrolla" pues no sé cuando, pero me apuntaría a verla por... mmmm, Gerard Butler.

Vigila esas pizzas, que una no se entera y de golpe se las encuentra en la cadera.

Besos.

Moder dijo...

Me quedo con lo de las novelas... es que NO se puede vivir sin las novelas de Irving :-) es el kit básico.

emma woodhouse dijo...

Grishka.... Es que Fernando, es mucho Fernando.. Nos tiramos horas y horas hablando de mil temas.... a cual más interesante. Lo del cine... tengo un poco de memoria de elefante a ratos... Y además aquí es muuuy caro.. Ah! Y tranquila... la pizza fue un extra.. Hoy he cenado pechuguita de pollo a la plancha y ensalada... Eso no se pega en la cadera...

Black Betty... John Irving es ABSOLUAMENTE inprescindible. Estoy contigo en que debe estar en todo kit de supervivencia que se precie!