sábado

EL AUDIOVISUAL-TRACK 4: YOUNG BESS

YOUNG BESS
Original Release Title:
Spectacular Film Music Of Miklos Rozsa, The Vol.3
Prometheus PCD 133
UPN5-400211-001332

1. Prelude-Hatfield -Reminiscing-Exit Anne Boleyn (04:33
2. Changing Mothers-King Henry-New Stepmother-Hatfield Again (02:35)
3. Tom Seymour's Mission-Whitehall-The Prince Of Wales (03:47)
4. Eavesdropping (01:13)
5. Dies Irae (05:07)
6. Princess Elizabeth-Appointment With Love (02:00)
7. Anne Boleyn's Daughter-Dinner Music (02:40)
8. Dreams-Reality-Disillusion (03:21)
9. The King's Diary-The King's Finances-The King's English (03:01)
10. Returning Hero (00:19)
11. Royal Tact-Old Harry-Chelsea (05:48)
12. The King's Ballad (03:08)
13. Desperate Love-Crossroads-Catherine's End (05:51)
14. Bad News-Night Visitor-Farewell (06:43)
15.Inquisition-Alone (03:08)
16. Finale (02:01)

Después de un par de meses abandonado, retomo este apartado que para mí significa la expresión de una parta absolutamente inseparable de mi yo. Esta relación con el mundo de las bandas sonoras empezó cuando tenía poco más de 12 años y sigue más viva que nunca. Ahora que estoy a poco más de tres meses de recomenzar mi aventura vital lejos de casa, estoy repasando la discografía que de este genero ocupan tantas estanterías de mi habitación, y tantos “gigas” de memoria en mi disco duro portátil. El mismo día en que supe que me habían concedido la beca para irme a Londres tuve claro que debía armarme con un iPod para guardar en él todas las bandas sonoras sin las que me sería imposible vivir. Y es que aunque suene pedante y ridículamente melancólico, es así. Tanto es así que en mi casa mi madre me dice a menudo:”Cuando te vayas tendrás que dejarme tus cd’s a mano. Tendré que ponérmelos y así imaginar que estás en casa. Porque aunque tu no te lo creas, tu música eres tú, y si además de que no estés tú, tampoco está tu música, esto se va a quedar demasiado silencioso”.
Miklòs Rózsa nació en Budapest el 18 de abril de 1907 y falleció El 27 de julio de 1995 en su casa de Hollywood en Los Ángeles. Considerado uno de los grandes compositores de música cinematográfica del Hollywood Dorado, fue autor de más de un centenar de partituras para filmes que a lo largo de los años se han acabado considerando clásicos del séptimo arte. Algunos de sus trabajos para el cine fueron: El Ladrón de Bagdad (1940), Lady Hamilton (1941), El Libro de la Selva (1942), Días sin huella (1945), Madame Bovary (1949), Quo Vadis (1951), Ivanhoe (1952), Todos los hermanos eran valientes (1953), El Cid (1961) y La vida privada de Sherlock Holmes (1970). Estuvo nominado al Oscar de la Academia en 17 ocasiones y lo consiguió en tres ocasiones, con las partituras para Recuerda (1945), de Alfred Hitchcock; Doble Vida (1947), de George Cukor; y Ben-Hur (1959) de William Wyller.

Rózsa fue niño prodigio. A los 5 años empezó a estudiar violín, y poco después siguió con la viola y el piano. Se cuenta que cuando tenía 8 años tocó por primera vez en público, disfrazado de Mozart, y dirigió una orquesta infantil que interpretó La sinfonía de los juguetes. Tras sus primeros años de estudio en Hungría, marchó a Alemania y se matriculó en el Conservatorio de Leipzig. Sus primeras obras de concierto, en especial Hungarian Serenade y Tema, Variaciones y Finale Op.13, estrenadas en los primeros años treinta, llamaron la atención de críticos y músicos, pero fue su amistad con otro gran compositor, Arthur Honegger, lo que acabaría conduciéndolo al mundo de la música de cine. En Londres conoció a un compatriota, el productor Alexander Korda, para quien compuso un buen puñado de bandas sonoras en los años treinta y principios de los cuarenta, comenzando con La condesa Alexandra (1937), que interpretó Marlene Dietrich. A partir de ese momento su carrera fue en ascenso, hasta convertirlo en uno de los compositores más influyentes y también más innovadores en el mundo de la composición para el celuloide. No obstante no solo se centró en la creación de partituras cinematográficas, sino que continuó con su carrera como compositor de “música seria”. Convirtió la música de Recuerda en el Spellbound Concerto para piano y orquesta. A la inversa, su elegante Concierto de violín, Op. 24, acabó formando parte, casi dos décadas después, de La vida secreta de Sherlock Holmes (1970). Con el paso de los años, la obra de Rózsa se ha ido convirtiendo en un referente de lujo para los amantes de la música de cine. Sus partituras destilan una elegancia y sofisticación que las elevan a un punto de lirismo a veces difícil encontrar entre sus contemporáneos.

El film de George Sydney, de 1953, recrea (ficcionalizada) la juventud y llegada al trono de Isabel Tudor (interpretada por Jean Simmons), y que será Isabel I al ser coronada reina. La historia cuenta como la joven princesa fue conociendo una tras otra a todas las esposas de su padre (en la piel de Charles Laughton) y hasta que es coronada reina a los 25 años, convirtiéndose así en el objetivo de políticos sin escrúpulos. El film cuenta además con la participación de Deborah Kerr y Steward Granger, en los papeles de Catherine Parr i Thomas Seymour, respectivamente. Muy a mi pesar, no he podido ver nunca el film, pero recientemente ese gran amigo que es el Youtube me ha dado la grata sorpresa de poder verla en un futuro no muy lejano (aunque a trozos de 10 u 11 minutos y con un sonido no del todo nítido, lo que causa una cierta pérdida de diálogo, que siendo en inglés, aún requiere un “poquitín” más de atención). En cuanto a la partitura, es inevitable destacar su enorme lirismo, gracias a una melodías extremadamente delicadas. Aparecen también piezas que recuerdan a los sonidos típicos de la corte, con la utilización de trompetas y tambores. Mi relación con esta banda sonora se remonta al año 1998, cuando la escuché por casualidad en un programa dedicado a esta música. Después de un curso de introducción y otro de profundización en el mundo de la música para cine, en el Museo del Cinema de Girona, el profesor, tras conocer mi casi obsesión con ella, tuvo la gentileza de regalarme una copia. Desde entonces se ha convertido en una de las más preciadas de mi modesta colección.

PARA ESCUCHAR...
La verdad es que yo la escucho a cualquier hora del día y en cualquier situación. Aún así, reconozco que es ideal para cuando cae la tarde, después de volver de trabajar, cuando te sientas tranquilamente en el sofá y cierras los ojos para relajarte un poco después del ajetreo del día.

PARA HACERSE UNA IDEA...




Y ALGUNOS TRACKS DE LA BSO...












lunes

EL AUDIOVISUAL - TRACK 3: Elisabeth



ELISABETH
David Hirschfelder, 1998
DECCA 028946079621

1. Elizabeth Overture (4:44)
2. Love Theme - Arrest (3:08)
3. Tonight I Think I Die (4:22)
4. Walsingham (2:05)
5. Night of the Long Knives (4:12)
6. Coronation Banquet (6:34)
7. Love Theme (1:48)
8. Aftermath (5:19
9. Parliament (4:08)
10. Rondes (4:32)
11. Conspiracy (3:21)
12. Ballard (3:53)
13. One Mistress, No Master (4:25)
14. Nimrod (4:30)
15. Requiem (5:10)

David Hirschfelder nació en Ballarat, Victoria (Australia) en 1960. De joven su primer contacto con la música fue a través del jazz, género con el que estuvo vinculado a través de las bandas Pyramid Band y Little River Band. En 1987 tuvo su primer contacto con la música de cine con la partitura para el documental Suzy’s Stroy. A partir de ese momento empezó a trabajar escribiendo la música para telefilmes y películas de bajo presupuesto. Una de esas fue El amor está en el aire, que aún siendo un film pequeño, le supuso el Bafta a la mejor Banda Sonora Original en 1992. En 1996 y 1998 estuvo nominado a los Oscar, por las partituras de Shine y Elisabeth. Es también en esta época cuando empieza a trabajar en Hollywood y da vida a las partituras de films tan dispares como Dos vidas en un instante, Colgadas o El Peso del Agua.

La película fue dirigida por el hindú Seckhar Kaphur, reconocido cineasta formado en Bollybood, y que a pesar de no haber “nacido” en la tradición histórica británica en lo que a reyes y monarquía se refiere, aporta al film una solemnidad y una fuerza interpretativa impresionante. La historia presenta al espectador un ambiente de intrigas reales, conspiraciones de la corte, algunos escenas de sexo, violencia, tragedia y pinceladas de sangre. Kaphur construye el film a modo de thriller, situado a mediados del siglo XVI y que mezcla hábilmente el film histórico con las historias de la mafia. Por eso la crítica se aventuró a decir que era una mezcla entre “La Reina Margot” de Patrice Cherau y “El Padrino” de Francis Ford Coppola. La historia comienza por 1554 cuando los problemas financieros de Inglaterra llevaron a la división religiosa. La Reina Mary (hija de Enrique VII y Catalina de Aragón, antes que éste se divorciara de la española, y se casara con Ana Bolena), la verdad sea dicha, grotesca Kathy Burke, intenta restaurar el catolicismo como única fe. E intenta conspirar en contra de su media hermana Elizabeth, de fe protestante, y ambas hijas de Enrique VIII. El plan falla, y Elizabeth es coronada, para furia de los que se convertirán en sus peores enemigos, como el Duque de Norfolk (Christopher Eccleston). El film se fija también en la siempre polémica voluntad de la corte de casar a la joven reina (subió al trono con poco más de 25 años) y los constantes enfrentamientos con Francia.

En líneas generales, el film se perfila como un retrato oscuro y algo tenebroso de los primeros años de la reina Isabel I de Inglaterra, y ante ese situación, Hirschfelder construye una partitura acorde con el tono casi tétrico del film. El score contiene diversos tracks de tono romántico (que no pasteloso), y adquiere momentos enormemente enérgicos en los temas marcados por la percusión casi marcial y las voces humanas que se asemejan a letanías o lamentos. La música retrata la convulsión social y política de la Inglaterra de mediados del XVI y a su vez también la emergencia y cada vez más importante presencia de Inglaterra a nivel internacional (en aquella época, la primera potencia era la Corona Española, que precisamente dejó de serlo durante el reinado de Isabel I, que consiguió derrotar a la famosa Armada Invencible de Felipe II). En general se trata de una partitura que podría definirse como oscura e intrigante, enérgica y melódica a la vez. A mi gusto, una de las mejores Bandas Sonoras de finales de los 90.

Elisabeth ganó el Bafta a la mejor Banda Sonora Original en 1998 y estuvo nominada a los Oscar de Hollywood.

PARA ESCUCHAR…

En momentos en los que quieres escuchar una partitura melódica, pero a la vez oscura y cargada de contundencia. Me gusta especialmente por la mañana, cuando te levantas y quieres empezar el día llena de energía.


PARA HACERSE UNA IDEA...





Y ALGUNOS TRACKS DE LA BSO…










domingo

EL AUDIOVISUAL-TRACK 2: Henry V


HENRY V
Patrick Doyle, 1989
(EMI- CDC7-49919-2)

1. Opening Title/"O! for a Muse of fire" (3:34)
2. King Henry V Theme/The Boar's Head (2:46)
3. The Three Traitors (2:03)
4. "Now, lords, for France!" (2:40)
5. The Death of Falstaff (1:54)
6. "Once more unto the breach" (3:45)
7. The Threat to the Governor of Harfleur/Katherine of France/The March to Calais (5:51)
8. The Death of Bardolph (2:22)
9. "Upon the King" (4:50)
10. St. Crispin's Day/The Battle of Agincourt (14:13)
11. "The day is yours" (2:34)
12. "Non nobis, Domine" (4:09)
13. The Wooing of Katherine (2:24)
14. "Let this acceptance take" (2:50)
15. End Title (2:35)

Patrick Doyle nació en Uddington, Escocia, el 16 de abril de 1953. Compositor, barítono y ocasional actor, es amigo íntimo de la actriz Emma Thompson y del que fue su marido Kenneth Branagh. En 1987 se unió a ellos en la Renaissance Theatre Company como director musical, actor y compositor, donde conoció al actor y director irlandés. Fue el responsable de las partituras de la compañía teatral, hasta que Branagh le encargó la composición de la banda sonora de su primera película, Henry V, en 1989. Esta fue la entrada triunfal en el mundo cinematográfico de estos dos artistas, llegando a convertirse en uno de los tándems director-compositor más productivos y de más calidad de la dos últimas décadas. Junto a Branagh, Doyle compuso las partituras para : Morir Todavía (1991), Mucho Ruido y Pocas Nueces (1993), Frankenstein de Mary Shelley (1994), Hamlet (1996), Trabajos de Amor Perdidos (1999) y la reciente La Huella (2007). Además, Doyle se ha labrado una respetable carrera a nivel internacional, en la que destacan las partituras para los films: Indochina (1992), Into the West (1993), Carlito’s Way (1993), Sense and Sensibility (1995), Great Expectations (1998) y Gosford Park (2001).
Además, también ha actuado en gran parte de los films de Kenneth Branagh, donde ha tenido pequeños papeles. En 1997 se le diagnosticó leucemia, pero pudo superar la enfermedad y seguir componiendo para el cine.

Henry V supuso la primera partitura cinematográfica para Doyle y también el primer film par Branagh. Esta fue además, una prueba de fuego para el compositor, pues nunca había tenido claro si dedicarse a la música o a la interpretación. El éxito conseguido por el film (consiguió tres nominaciones a los Oscar, aunque solo ganó uno) le convenció, para gran alegría de los que somos grandes fans de su trabajo, decantarse finalmente por la composición. Antes de iniciar el rodaje del film, Kenneth Branagh le pidió que compusiera un tema coral a partir de la frase “Non Nobis, Domine, Sed Nomine Tuo da Gloriam”, incluida en el texto shakesperiano, y que además de componer también interpreta. La pieza gustó tanto al director, que acabó convirtiéndola en el tema central del film, y para Doyle supuso la concesión del premio Ivor Novello Award al mejor tema para cine, en 1989.

El trabajo de Doyle es, a mi gusto, de los mejores que ha compuesto a lo largo de su carrera. Al tener que enfrentarse a un film de época y además basado en un texto del Bardo, su capacidad para crear una partitura nueva se despliega totalmente. El film de Branagh es oscuro, gris y tétrico (narra la historia del enfrentamiento entre el rey inglés Enrique V con la corona francesa, y aunque Branagh opta por una visión heroica y patriótica del personaje, la de este rey siempre fue una figura polémica en la historia europea) y Doyle acompaña esas imágenes con una música de aire medievalizante. En sus temas escuchamos la percusión que aporta un evidente tono marcial; los leit motives tienen un tono tétrico y obscuro; utiliza mayoritariamente instrumentos de cuerda y viento, con un tono de gran fuerza melódica y que adquiere tonos casi amenazante; y utiliza con gran fuerza descriptiva para con las imágenes, el canto vocal masculino, recurso que a partir de este momento aparecerá en muchas otras de las bandas sonoras del compositor. El film queda perfectamente envuelto por una partitura que da dimensión heroica y casi simbólica que aporta un valor añadido al film: lo eleva al estatus de mito shakespeariano.


IDEAL PARA ESCUCHAR:

- Por su gran fuerza, es ideal para escuchar cuando tienes los ánimos un poco “bajos”.


PARA HACERSE UNA IDEA...



Y ALGUNOS TRACKS DE LA BSO...







viernes

¿Y PORQUÉ... EL AUDIOVISUAL?

Pues porque soy perezosa. Mucho. Tanto que me rindo en tirar pa’ lante’ dos blogs diferentes y prefiero unificarlo todo. Por eso para algunos esta entrada de hoy como que será un poco rara verdad? Pues fijate tú... Es una de mis pasiones ocultas (bueno, no tan ocultas porque todos los que me conocen saben que soy una fan fanática de las bandas sonoras). Pues, nada, que esto es algo que me “pirra” y que además es una de mis “neuras” o “pasiones” (como os guste más) que más atrapadita me tienen. Hoy queda oficialmente “inaugurado” el espacio EL AUDIOVISUAL en este blog. El nombre no es original, lo reconozco, pero tengo mis razones. El AUDIVISUAL era un programa de Catalunya Música, presentado por Álex Gorina. Estuvo alrededor de 15 años en antena, y se basaba en las Bandas Sonoras de Película. Cada sábado, de 8 de la tarde a 10 de la noche, presentaba un programa que para mí imprimió huella. La primera parte era un vista atrás hacia los compositores clásicos de la música para cine. Así descubrí quién eran Miklòs Rozsa, Max Steiner, Dimitri Tiomkin entre muchos muchos otros. La segunda parte la dedicaba a estrenar las partituras de películas en cartelera. Así empezé yo a “bandasonorizarme”, y hasta la fecha. Era inevitable que finalmente cayera en la tentación y me liara a escribir y reflexionar un poco sobre las bso’s que más me gustan. No entiendo de música ni soy crítica. Simplemente, soy una aficionada a este mundillo, que poco a poco, va ampliando adeptos. Y como ya dije al inicio de este blog, tengo muchas “locurillas”, y esta es una de las mayores. Señoras y señores, tomen asiento por favor, que el concierto está a punto de comenzar.

EL AUDIOVISUAL-TRACK 1: The Age Of Innocence


THE AGE OF INNOCENCE

Elmer Bernstein, 1993
(Epic - EK57451)

1. The Age of Innocence
2. At the Opera
3. Radetzky March
4. Emperor Waltz OP 437 / Tales from the Vienna Woods
5. Mrs. Mingott
6. Dangerous Conversation
7. Slighted
8. Van Der Luydens
9. First Visit
10. Roses Montage
11. Ellen's Letter
12. Archer's Books
13. Mrs. Mingott's Help
14. Archer Pleads
15. Passage of Time
16. Archery
17. Ellen at the Shore
18. Blenker Farm
19. Boston Common
20. Parker House
21. Pick Up Ellen
22. Conversation with Letterblair
23. Archer Leaves
24. Farewell Dinner
25. Ellen Leaves
26. In Paris
27. Ellen's House
28. Madame Olenska
29. End Credits

Elmer Bernstein nació el 4 de abril de 1922 en Nueva York (EE UU) y murió el 18 de agosto de 2004 en Los Ángeles (EE UU). Bernstein empezó a familiarizarse con la música desde muy joven, cuando a los 13 años empezó a estudiar en la Joulliard School of Music donde Aaron Copland se fijó en sus dotes como pianista. A principios de los cuarenta empezó a trabajar para diferentes programas radiofónicos y rápidamente se marchó a Hollywood donde comenzó su carrera de compositor, creando la música para films de bajo presupuesto. Su gran oportunidad llegó de la mano de Otto Preminger, que le confió la banda sonora de The Man with the Golden Arm, en 1955, y el apoyo más decisivo de su carrera se lo otorgó Cecil B. DeMille, que le asignó la partitura de The Ten Commandments. Pero Bernstein es conocido por el gran público por ser el autor de las bandas sonoras de westerns míticos como The Magnificent Seven, 1960, convirtiéndose en todo un referente para este género cinematográfico, y pasando a convertirse en una partitura mundialmente conocida, gracias en parte, por la utilización de su tema principal en la campaña publicitaria de una conocida marca de cigarrillos americanos. Aún así la vertiente en la que más a gusto se sintió siempre fue en la creación de partituras de corte íntimo, con delicadas y cálidas melodías que aplicó a filmes románticos, dramáticos o de contenido social. Entre sus partituras más conocidas destacan Birdman of Alcatraz, To Kill a Mockbird, The Great Escape entre muchas otras. Bernstein fue nominado un total de 13 veces a los Oscar, aunque solo fue ganador en una ocasión, y también contó con 5 nominaciones a los Globos de Oro, ganándolos en solo 2 ocasiones.


En 1993, Elmer Bernstein compuso The Age of Innocence, a petición del director Martin Scorsesse. Bernstein desplega una sensibilidad y una delicadeza apabullante en la banda sonora de uno (para mí gusto) de los mejores trabajos cinematográficos del maestro Martin Scorsese. El director de Malas Calles, Taxi Driver o Toro Salvaje, o las recientes El Aviador e Infiltrados, se aleja aquí de los ambientes marcados por la mafia y la corrupción, para llevarnos a la Nueva York de finales del siglo XIX. Scorsese adapta la novela homónima de la escritora Edith Wharton, radiografía ácida y corrosiva de una sociedad marcada por las apariencias, el dinero y las habladurías emponzoñadas por la envidia y el trasnochado sentimiento de clase social. Construye un film cuidando hasta el detalle la escenografía, el vestuario, el movimiento de los personajes y sobretodo el de la cámara. Incluye también la figura de la voz en off (en la versión original Joan Woodward, en la traducción española Núria Espert), confiriéndole al film un evidente tono de homenaje a la novela decimonónica.
Casi obligado por el argumento de la historia, la partitura de Bernstein se erige en un personaje más de esta.. Acompaña y envuelve a los personajes en su, a veces, tormentosa historia. El compositor construye un score que recrea el pasado, que ha de retratar la manera de ser y actuar de unos personajes anclados en el siglo XIX, pero que se escucha fresca, enormemente elegante e incluso con un toque moderno.

The Age Of Innocence le supuso a Elmer Bernstein una nominación a los Oscar de Hollywood y otra a los Grammy, aunque no obtuvo ninguno de los dos.

IDEAL PARA ESCUCHAR:
Cuando estás leyendo
Para acompañarte cuando estás trabajando en el ordenador


PARA HACERSE UNA IDEA...



Y ALGUNOS DE LOS TRACKS DE LA BSO...