viernes

TOC TOOOOC, HAY ALGUIEN AHÍ???

Me da un poco de vergüenza sacar la cabeza por aquí después de tanto tiempo. Si algunos me lanzáis los leones al cuello reconozco que me lo tengo bien merecido.

Si queridos mios, sigo aquí, en Londres. Después de casi ocho meses de mi llegada. Y las cosas han cambiado bastante. Llegué sola y echa un manojo de nervios. Ahora ya no me pongo frenética cuando tengo que ir a algún sito donde no he estado nunca, o cuando tengo que acercarme a la ventanilla de correos a preguntar como mandar un paquete cargado de libros a España.

Ya no estoy sola. Porque alguien que apareció por casualidad hace ya unos cuantos meses está a mi lado y se ha convertido en una de las mejores cosas que me han pasado desde hace mucho tiempo. Alguien que poco a poco me ha ido enseñando como se vive y se piensa en esta ciudad. Que a pesar de que somos muy diferentes, podemos encontrar puntos en común. Que puedes llegar a intersarte por alguien o por algo a pesar que sea muy diferente a ti o a lo que has estado acostumbrada durante muchos años.

Este iba a ser mi último mes en Londres. Eso iba a ser así en setiembre, cuando llegué al centro de esta urbe, sola, asustada, cansada y con una maleta que me estaba matando. Pero ya no va a ser, porque la vida da vueltas a mil por hora y de la noche a la mañana tus "planes" cambian. De momento seguiré aquí durante unos meses más, a ver si el sueño londinense sigue por buen camino y no tengo que volverme a casa con el rabo no demasiado entre las patas.

Pero esta vez, la aventura londinense ya no será en solitario...

LLEGA LA PRIMAVERA A LA CIUDAD DE LA NIEBLA

Algunos dicen que la primavera se ha avanzado un poco este año. La verdad es que sí. Hoy empieza oficialmente, pero llevamos ya unos cuantos días con solecito y temperaturas más alta. Estamos de fiesta. Hoy abandonamos el frío invierno y empezamos con la loca primavera. Loca porque durante el día pasas calores importantes, y a la que cae el sol empiezas a tener un frío de narices. Esto me lleva a acordarme de una cosita que me dijo S la primera vez que nos vimos en Londres “Tú prepárate, porque los inviernos en Londres no son moco de pavo. Hace un frío de narices y a ratos te entra la “depre” por no poder salir a la calle del frío tan horrible que hace”.

No puedo negar que a ratos ha sido durillo. La verdad es que sí. En noviembre y diciembre, nos pillamos unas semanitas de lluvias y vientos helados, capaces de descolocar al más sereno. En enero las temperaturas cayeron en picado, y en febrero, la famosa nevada que paralizó totalmente la ciudad durante un par de días.

Pero al llegar marzo, parece que las cosas se han calmado un poco. Los días han empezado a ser un poco más cálidos (tampoco mucho, vayáis a pensar que esto es Barcelona y su clima de costa), pero la verdad es que en el centro del día, se agradece poder quitarse el abrigo durante un rato…

Los que dicen que ya estamos inmersos en la primavera, pues, tienen bastante razón. Llevamos unos 10 días en los que parece que el ambiente soleado es de lo más normal en esta ciudad. Esta ciudad en la que desde que te levantas hasta que te acuestas, puedes ver y vivir en propias carnes, lo que son las cuatro estaciones en un día. Eso me lleva, para tortura china del que esté cerca de mí en ese momento, a acordarme y cantar compulsivamente esta canción.

Y volviendo al hilo del tema… En estos maravillosos días pre-primaverales, durante las horas centrales de la jornada, luce un sol casi mediterráneo. Un adjetivo que me gusta aplicar a aquello que me recuerda a casa. Y aunque sé que aquí no tiene nada que ver con la realidad, por lo menos me quito de encima el “home sick”, o lo que viene siendo lo mismo, la “añoranza”. Y algo que te pasa allá donde estés, viviendo la primavera es que: durante el día te asas de calor y a la que cae el sol te entran unos fríos de narices. Me temo que librarme de un resfriado primaveral no va a ser fácil.

Pero lo que más me gusta de estar aquí en estos momentos del año es que por fin voy a vivir en mis propias carnes, la cultura del “picnic en el parque”. Es impresionante ver como a la que sale un rallito de sol, la gente se tira compulsivamente a la calle. Aparecen de todos los rincones de la ciudad, y las zonas verdes que se reparten a lo largo de toda Londres, se llenan de gente que busca los rayos de sol como si de oxígeno vital se tratara.

El miércoles “me estrené” en eso, y espero que sea el primero de muchos… Y para que veáis que no me invento nada de la pasión de los londoners en tirarse literalmente a los parques…



lunes

YA ESTABA TARDANDO MUCHO

Ya iba siendo hora actualizar esto. Que me da hasta vergüenza abrir todos los días el blog y ver la misma entrada desde el día 10. Llevo ya casi 15 días en la Pérfida, después de las vacaciones de navidad, y las novedades se han sucedido bastante vertiginosamente.

Pues nada ahí vamos.

Por fin encontré piso nuevo, en el mismo barrio donde vivo ahora, pero con la ventaja que está a 200 metros de la boca del metro y a 250 del bus que me deja al ladito de la universidad. El fin de semana que viene ya estaré instaladita en mi nueva room. Algo más pequeña que la que tengo ahora en la universidad, pero muy cuca y acogedora. ¿Qué más se puede pedir verdad?

La semana pasada empecé las nuevas asignaturas en la facultad, y aunque reconozco que me van a dar mucho trabajo con infinidad de lecturas, la primera impresión es muy buena la verdad.
Una sobre cine (que ya cursé el primer semestre, pero que ahora ha cambiado de profesor y ha resultado ser un encanta de mujer, además de una excelente comunicadora); otra sobre literatura comparada que me va a exigir muchas horas de lectura, me lo veo venir; y otra sobre Londres y su representación a través de la literatura, el cine y la pintura desde el siglo XIX hasta los primeros años del XXI.
Vaya, que como siempre, me acabo liando y cogiendo asignaturas de enjundia. Como cuando estudiaba la carrera en España. Si es que a ratos parece que soy algo “masoca” para qué negarlo. Pero bueno. Ya no me puedo echar para atrás y tendré que “afrontar al toro” lo mejor posible.

En general la vuelta a la ciudad ha sido relativamente tranquila. Más de lo que me imaginaba. Eso sí, un momento de crisis inicial no me lo pude ahorrar. Pasarte tres semanas en casa, volviendo al “origen” hace que te des cuenta de lo que “tienes que pagar” para estar donde estas. Pasas de estar rodeada de gente a estar sola de nuevo. Teniéndote a ti misma casi como única compañía para hacerlo todo e ir a todas partes. Creedme, es “chungo, mu chungo”.

Pero no nos vamos a dejar vencer por los malos momentos no? Mal andaría el patio si lo hiciéramos. Como le dije a un amigo estando aún en casa, hay que intentar "no sucumbir a la apatía y a sus rémoras", a lo que él muy inteligentemente me corrigió "vencer a la apatía y sus rémoras". Pues eso. Que en ello estoy. A ver si saco mi cabezonería de serie y lo cumplo.

No os vayáis muy lejos. Prometo estar de vuelta prontito….

LA CRIATURA CUMPLE UN MES

Soy madre primeriza. Estoy empezando a asimilar como hay que cambiarle los pañales, los horarios de las comidas, como manejar el cochecito por las calles… Pero es evidente que aún falta mucho para conseguir que el bebeno se pueda medio valer por sí mismo y no tenga que estar yo ahí detrás todo el día.

Os pensaréis que me he vuelto loca. Algo más de lo que estaba sí, pero no tanto como para imaginarme que he parido sin haber estado ni tan siquiera preñada. Pero es que hoy se cumple un mes exacto de mi llegada a esta ciudad. Hoy hace un mes empecé “esto” que de momento no sé hasta donde me llevará.

Han pasado muchas cosas. He conocido a mucha gente. He empezado a sentirme hormiguita de este gran hormiguero que es Londres. He tenido que enfrentarme a alguna que otra situación que no creía que volvería a ocurrirme. Pero lo que se está convirtiendo en lo más valioso que estoy cosechando aquí es que me estoy dando cuenta que, con fuerza de voluntad, seguridad en una misma y muchas, pero que muchas agallas, se puede conseguir lo que te propones.

Pero lo más curioso del caso es que me siento tranquila. Sin ese barullo de nervios en el estómago que hace unos años (y en realidad desde la adolescencia), me han atenazado la voluntad y han hecho que me retraiga en muchas cosas. Me sonrío a mí misma, viéndome caminar con decisión por las grandes calles de la ciudad. Cogiendo el metro y el bus cada vez con más soltura. Y sentir ese repelús en la nuca cuando me planto delante de algún lugar que he visitado miles de veces mentalmente y al que por fin me planto en carne y hueso.

No os negaré que los primeros días fueron difíciles. Mucho. Las lágrimas corrían por mis mejillas a la primera de cambio. Me sentía sola. Perdida en medio de tanta gente. Preguntándome qué hacía yo aquí, dejando toda mi vida y mi gente a unos cuantos cientos de kilómetros.

No puedo jurar y perjurar que esos momentos hayan acabado aún. Hay algunas veces en las que lo mandarías todo a freír espárragos y volverías a tu rutina conocida y segura. Pero te das cuenta que estás en el primer vagón de la locomotora. Que está empezando a coger velocidad y que ya que por fin has conseguido subir a él, no vas a permitir que nada te obligue a bajar de él. Por lo menos, nada que se pueda solucionar con paciencia, esfuerzo y perseverancia.

Estoy de “mensuario” con un resfriado considerable. Con la cabeza como un bombo cada vez que tengo que romperme los cuernos para expresarme en inglés. Y con un artículo sobre política inglesa que me está apretando el culete esta noche… Imaginaos si está la cosa tranquila como para poder permitirse el lujo de dormirse en los laureles.

Y como diría si esto fuera una función de teatro - cabaret: “Señoras y señores. El espectáculo no ha hecho más que comenzar. Tomen asiento, porque la historia que van a presenciar, puede que les cambie la vida”.

sábado

QUIZÁS NO SOY LA ÚNICA...

Estamos inmersos en campaña electoral. Cada mañana, cada mediodía, cada noche escuchas la televisión o la radio y no hay más que políticos. No diré que me molesta, porque sería mentir. Me interesa la política. Creo que es una sano ejercicio para la mente: saber poner en palabras, en frases, aquello que crees que es mejor para ti, para tu gente, para los que viven y trabajan igual que tu. Claro que eso es simple una “protoidea utópica” de una chica a como yo que piensa que todo el mundo es bueno, y que los ideales tendrían que ser lo único que moviera el mundo. Todos sabemos que eso no es así. Todos sabemos que la política no es eso. En realidad se parece muy poco a eso. O si queda alguna persona que se dedica a ella y lo cree así, queda engullida por la otra gran masa de personas que se dedican a ella y solo la ven como un modo de escalar profesionalmente y de paso llenarse los bolsillos. Es así. No hay vuelta de hoja. Y lo que más rabia me da en todo ello es que siempre acaban ganando estos últimos. No lo sé. Es una invención humana extraña esta la de la política. Algo sobre lo que todo el mundo se atreve a opinar y acaba, casi siempre, echando sapos y culebras por la boca cuando lo hace.
Aún así, últimamente se están viendo uniones curiosas. Los artistas se unen a las campañas de los políticos, mostrando que no solo viven del “arte por el arte”. Se implican en lo que representa para un país que lo gobierne uno u otro candidato. Dan a conocer a los ciudadanos lo que ellos, desde su sensibilidad y conocimiento particular de la realidad que los envuelve, creen que ha de ser la persona que hable por ellos. En España tenemos nuestros propias iniciativas, pero, será por lo lejos que nos queda y a la vez tan cerca (por lo que implica aquél país en el funcionamiento del mundo, nos guste o no), que la que se ha dado en América me ha llamado la atención. A partir de un míting del candidato demócrata, se construye una canción con evidente tono reivindicativo. Una curiosa pero a la vez poética creación de uno de los miembros y productor del grupo Black Eyed Pease, Will.i.am. El video muestra personalidades del cine y la televisión simpatizantes de Barack Obama como: Jesse Dylan, Will.i.am, Scarlett Johansson, Tatyana Ali, John Legend, Herbie Hancock, Kate Walsh, entre muchos otros.

Quizás, no soy la única que piensa que la política, en el fondo, no es algo tan malo...



It was a creed written into the founding documents that declared the destiny of a nation.Yes we can. It was whispered by slaves and abolitionists as they blazed a trail toward freedom. Yes we can. It was sung by immigrants as they struck out from distant shores and pioneers who pushed westward against an unforgiving wilderness. Yes we can. It was the call of workers who organized; women who reached for the ballots; a President who chose the moon as our new frontier; and a King who took us to the mountaintop and pointed the way to the Promised Land. Yes we can to justice and equality. Yes we can to opportunity and prosperity.Yes we can heal this nation. Yes we can repair this world.Yes we can.We know the battle ahead will be long, but always remember that no matter what obstacles stand in our way, nothing can stand in the way of the power of millions of voices calling for change.We have been told we cannot do this by a chorus of cynics...they will only grow louder and more dissonant ........... We've been asked to pause for a reality check. We've been warned against offering the people of this nation false hope.But in the unlikely story that is America, there has never been anything false about hope.Now the hopes of the little girl who goes to a crumbling school in Dillon are the same as the dreams of the boy who learns on the streets of LA; we will remember that there is something happening in America; that we are not as divided as our politics suggests; that we are one people; we are one nation; and together, we will begin the next great chapter in the American story with three words that will ring from coast to coast; from sea to shining sea. Yes. We. Can.

Y para entenderlo un poquito mejor, aquí va la versión en español:

Se trataba de un credo plasmado en los documentos que fundaron y declararon el destino de una nación… Sí podemos. Fue susurrado por los esclavos y los abolicionistas mientras avanzaban por el sendero rumbo a la libertad… Sí podemos. Fue cantado por los inmigrantes mientras llegaban desde costas lejanas y por los pioneros que viajaban al Oeste enfrentando una tierra salvaje e inclemente… Sí se puede. Fue el llamado de los trabajadores que se organizaron; de las mujeres que exigieron el derecho a voto; por el presidente que escogió a la luna como una nueva frontera y por un Rey que nos llevó hacia la cima de montaña y nos enseñó el camino hacia la Tierra Prometida. Sí se puede, con justicia e igualdad. Sí se puede, con oportunidad y prosperidad. Sí se puede aliviar a esta nación. Sí podemos reparar a este mundo. Sí se puede. Sabemos que la batalla que enfrentaremos será larga, pero recordemos siempre que no importan los obstáculos que se interpongan en nuestro camino, nada puede interponerse ante el poder de millones de voces que exijan el cambio. Nos han dicho que no podemos lograrlo, por un coro de cínicos, cuyos parloteos se intensifican y se vuelven disonantes. Nos han pedido que nos detengamos a reflexionar sobre la realidad. Nos han hecho advertencias sobre ofrecerle falsas esperanzas a esta nación. Pero en historia improbable que es Estados Unidos, nunca ha habido falsedad en la esperanza. Hoy las esperanzas de la pequeña que asiste a una escuela deteriorada en Dillon son las mismas que los sueños del chico que aprende en las calles de Los Ángeles; recordaremos que algo está sucediendo en Estados Unidos; que no estamos tan divididos como sugieren los políticos; que somos un sólo pueblo; somos una sola nación y juntos iniciaremos el siguiente gran capítulo de la historia americana con tres palabras que retumbarán de costa a costa, de un mar al otro… Sí se puede.

martes

HAY COSAS QUE NO SE PUEDEN EXPLICAR

¿ Por qué los ingleses tienen escrito esto en sus pasos de zebra? (No es que no lo sepa, es una pregunta retórica, ¿sabéis?) Seguro que para ellos tiene un sentido. Para mí, en estos momentos no. No lo puedo explicar. No responde a ninguna lógica que yo conozca. Pero hay muchas otras cosas que no se pueden explicar. Cosas que sí forman parte de tu vida diaria y de tus costumbres más arraigadas pero que aún así no puedes darles un porqué. No las puedes contestar con una frase satisfactoria para tu interlocutor.
Es como si te preguntan si quieres más a tu padre o a tu madre. Que porqué te gustan tanto los macarrones (suponiendo que sean tu plato favorito, que no es mi caso). Que porqué estudias lo que estudias...
Porque muchas veces, la gente que te rodea no tiene suficiente con un simple "Porque me gusta", o "Porque sí", o "Porque me apetece"... Tu gente a veces es puñetera. Te apreta las tuercas preguntando más y más. Quieren tener una razón clara. Una razón que muchas veces no puedes darles. Hace tiempo que desistí en explicarme, en dar razones coherentes y satisfactorias. Me limité a decir que era "lo que me pedían las tripas", entiendiendo por eso que es lo que me pide mi interior. No sabes dar un porqué ni un cómo, pero sabes que es así y punto. Como mi padre, cada vez que le planto que me quiero largar a Londres. Porqué? Porque sí, papá, porque me gusta, porque siempre me ha gustado. Porque desde que era una enana me sentía atraída por esa ciudad. Porque necesito cambiar de aires. Porque quiero seguir allí mis estudios. Porque yo quiero tirar para un lado, por más que a los que me rodean les parezca extraño. Y el erre que erre... Que qué manía le ha entrado a esta chica con largarse, que con lo bien que está aquí, que si allí va a estar sola y tendrá que empezar de zero, que si pitos que si flautas... Y a mi me da la risa. Me río sin que me vea porque él que parece tan serio y tan gruñón no para de darle vueltas. Porque él, tan poco "padre baboso", en el fondo se calla todo lo que siente. Y lo que siente es que no quiere que su hija mayor, con la que ha discutido mucho a lo largo de sus casi 3o años de vida, pero con la que también comparte muchos gustos y opiniones, se vaya y lo deje con sus neuras. Porque como dice mi madre, es todo "piquito pa' fuera", pero por dentro las cosas escuecen un poquillo. Pero no puedo evitarlo. No puedo evitar no saber darle otra contestación. Porqué hay cosas que no se pueden explicar, por más que intentes dar razones, y por más que los que te rodean te digan me mires para la derecha, si a ti no te apetece, mirarás para la izquierda...


miércoles

AÑO NUEVO VIDA NUEVA...


La frasecita ya está bastante manida, ya lo sé... Pero... Qué narices! O te pones el mundo por montera, o él solito te come entera enterita. Estoy harta de todo, de la rutina, de hacer siempre lo mismo, de casa al trabajo, del trabajo a la escuela oficial, de casa a la biblioteca... No, no, noooo!!! Ya no puedo más. Ya basta! Imposible seguir sin ningún otro aliciente cerca. He llegado a un punto que o cambio, o me da algo. Y como yo estoy más loca que una cabra y hago las cosas a bote pronto (y al final que acaban saliendo bien, qué curioso), me he liado la manta a la cabeza.
Por lo pronto empiezo el año estudiando... Un prosgrado de la UNED de profesor de español para extranjeros. De algo me iba a servir haberme pasado cuatro años en la facultad estudiando filología no? Lo demás..... No os lo cuento porqué no quiero gafarlo. En un par de días tengo respuesta. Afirmativa o negativa. Aún no lo sé. No creo en divinidades ni cuentos chinos, pero quizá me tocará encomendarme a Santa Rita, la de los “deseperaos”. Total, no cuesta nada y si sirve para algo... Menos da una piedra. Mi madre siempre dice que lo necesario para vivir a gusto con uno mismo es hacer lo que sientes. Y otra persona a la que quiero un montón no hace más que repetirme que, a menudo, es más coherente y satisfactorio para uno mismo, hacer caso de las intuiciones. Por eso, espero que mi intuición y sobretodo mis ganas de tirar pa' lante esta vez me ayuden y me den fuerza.
A todos los que estáis ahí, que sé que sois unos cuanto.... Gracias por seguir ahí, y aguantar mis neuras y mis idas y venidas... que últimamente no están siendo pocas...

PD: Por cierto, no es que os hayáis quedado medio ciegos... es una “afoto” mía... no sé que co... he tocado del programa de retoque fotográfico y se ha “quedao” así de rara...