martes

RETAZOS

...Encontrarse con un español en el seminario de cine, con medio pinta de “caballero-señorito-truhán” andaluz. Sin saberlo, hablar con él en inglés hasta que su acento empieza a rechinarte algo extraño en los oídos.

...Darse cuenta de que la pseudo-Bette Davies es en realidad un encanto y un dulce de muchacha. Resulta convertirse en un “pozo” de sabiduría cinematográfica y de saber historico-político-cultural.

...Sentirse “Lost in Translation once again” cuando intentas expresar la extraña mezcla entre arte y propaganda que detectas en dos películas tan diferentes pero a la vez tan similares, como son El Acorazado Potemkin y Syriana.

...Ver como un chico le tira los trastos a una chica que no está por “el tema”. Un chico que lleva escrito en la frente “me creo un latin lover, no ves que lo llevo en la sangre”. Y una chica de estilismo imposible y de inglés ininteligible, que no parece estar impresionada por “la marca de raza”.

...Convertirte en consejera sentimental virtual, cuando las horas de la noche empiezan a hacerse “pequeñas”. Acabar sintiéndote la hermana mayor, una vez más, pero cambiando el sexo a tu “hermana”. Y sobretodo, darte cuenta de que cuando estás tan lejos, cualquier persona con la que puedas desrrollar una cierta empatía se acaba convirtiendo en casi parte de tu “familia postiza” en la distancia.

...Sentirte contenta y tranquila porque un reto que te tenía algo asustada apunta vises de convertirse en una experiencia muy enriquecedora.

...Darte cuenta de que los momentos de tristeza y soledad siguen ahí. Que no se fueron y que te acompañarán algún tiempo más. Pero a la vez, comprobar que son necesarios y saludables. Que te dan fuerza y carácter. Que aunque cuando te ves sumergida en ellos, sean duros y deseperantes, vistos desde la distancia que da el paso del tiempo, te parecerán grandes momentos de autoaprendizaje.

...Levantarte por la mañana sintiéndote un poquito más en casa, escuchando a uno de los grandes, con los que te criaste desde que eras una bebena. Nada... cosas de tus padres que eran progres y te arropaban en la cuna escuchando palabras que salían de la pluma de este genio...

4 comentarios:

Grishka dijo...

Me alegro del cambio de la Davis.

Oye, ¿el Potemkin es con la música original de Edmund Meisel? ; )

amateur1965 dijo...

veo que te estas integrando perfectamente¡¡¡
besos

Capazorros dijo...

Un saludo en español.

Krambis dijo...

Bueno, bueno, ya veo que, aún costando, te vas adaptando al nuevo lugar y que vas creando nuevos lazos de amistad. Eso es bueno.

Buen finde :)